El veterano capitán del Vecindario, David
DORTA Rojas “el Muro”, está a sus treinta años de edad, en un momento de su
carrera donde la veteranía la transforma en elegancia cada vez que pisa el
terreno de juego. La firmeza que transmite desde su posición de central, anticipando
los movimientos del rival como si de una partida de ajedrez se tratase,
producen en sus compañeros y en el aficionado, una seguridad que se ha ido
transformando en serenidad. Cinco años lleva vistiéndose de blanquinegro y se
ha ganado el respeto a pulso en cada minuto que ha disputado. Respecto al balance de la temporada en
curso nos comenta: “creo que el equipo ha respondido quizás un poco tarde a las
expectativas que habían. Hemos tenido un arranque de liga muy bueno, luego, a
lo largo de la 1ª vuelta hemos estado un poquito trancados. Después el equipo
se ha soltado, ha hecho un fútbol muy vistoso, ha querido en todo momento. No
ha sido una temporada como esperábamos para luchar por esos puestos de arriba, pero
bueno, ahora mismo hay que centrarse en estos últimos partidos y que se salve el
equipo lo antes posible”. Su futuro, aunque acaba contrato este
año, se centra primero en acabar los encuentros que restan de temporada al cien
por cien, “la verdad que no lo sé, a día de hoy no se nada de mi futuro. Mi
deseo es seguir aquí, pero bueno, siempre he dicho que quiero seguir creciendo
como futbolista. Está claro que ahora es terminar estos partidos aquí dándolo
todo, y después ver lo que pasa, porque ahora está uno en una incertidumbre que
no sabe lo que pasará ni donde iré, pero en principio, mi mente está aquí”. En cuanto al futuro del Equipo, se
expresa con cariño y con la incertidumbre que hablaba anteriormente, pero le
delatan las ganas de formar parte de él. “Espero que se haga una plantilla
competitiva como todos los años y ver al Vecindario lo más alto posible”, y
continúa contestando al comentario de los fichajes que se tuvieron que hacer a
principio de temporada: “soy partidario de mantener el bloque de futbolistas,
llegas a entenderte mejor. Cuando tienes ese bloque nuevo necesitas un tiempo
de adaptación para conocer a los compañeros y que se conozcan. Bueno, el fútbol
es así. Puedes hacer también un equipo competitivo con jugadores nuevos, que luchen
por meterte arriba. Siempre soy partidario de mantener el bloque para hacerte
fuerte”. Considera que en esta campaña que ya casi
acaba, les ha faltado tener mayor suerte y cometer menos errores, “esta
temporada ha faltado un poquito de fortuna. Esta primera vuelta hemos perdido
muchísimos puntos por muchos errores, que bueno, poquito a poco se ha visto que
el equipo ha trabajado en ellos y se han corregido y ahora mismo está
demostrando la capacidad y las ganas que tiene. La clasificación te marca y el
jugador, cuando está en una posición al límite, no está lo cómodo que quisiera.
Cuando hemos salido de esos puestos de descenso, el equipo se ha soltado más y
se ha visto la calidad que tiene”. Se ríe al oír la pregunta que hace
referencia a su apodo “Muro”, y menciona con orgullo que se lo puso hace años
un compañero, del que finalmente da su nombre y comenta: “es un apodo que me
puso Adrián, el Pollo, que está ahora en el Universidad. Primero
era por el parecido al famoso Muro del Madrid, que yo no le veo parecido ninguno. Pero
más bien ha sido por eso, por la fortaleza atrás y porque siempre he intentado
darlo todo, me he quedado el muro”. Al preguntarle si le molesta que le llamen
así, contesta: “No me desagrada, que me llamen como más les guste. Cuando te
ponen un nombre o un apodo te quedas un poquito marcado, pero bueno, ha sido
por eso, porque atrás he intentado hacerlo lo mejor posible y bueno, de ahí el
Muro”.