28-05-08 MANOLO AFONSO: “A mi de nada me sirve haber quedado campeón este año, si alguno de estos jugadores no consigue llegar al fútbol profesional”

Manolo Afonso lideró como entrenador, el Título de Liga cosechado por los infantiles de primer año del Vecindario, el Infantil “B”

28-05-08  MANOLO AFONSO: “A mi de nada me sirve haber quedado campeón este año, si alguno de estos jugadores no consigue llegar al fútbol profesional”

 

      El técnico del Infantil “B” del Vecindario, Manolo Afonso, se apoderó en la última jornada de liga, junto a sus jugadores, en el campo de fútbol de Maspalomas, del anhelado Título liguero, “el planteamiento es más fácil, comprenden más las cosas que tu les pides, están empezando a razonar el fútbol de una manera más lógica y se planteó el partido sabiendo cual eran los fuertes de ellos y cuales los nuestros. El objetivo ya estaba hecho, llegar con un infantil de primer año, niños de primer año, a esas alturas de liga a donde estábamos…solo hacía falta poner la guinda al pastel, como les decía yo a ellos”.

     

      Tras la victoria por 2-8 contra el Maspalomas “B”, a festejar el título, aunque fuese en casa del rival. Para Manolo, el objetivo se cumplió mucho antes de este encuentro, “la celebración es el premio de los niños, aunque el objetivo era otro. Marcar unas directrices desde la base de formación pura y dura, en aspectos técnicos, tácticos, psicológicos y sobretodo sociológicos. Que esos niños se formaran y fueran mejores jugadores. El ser campeón es un objetivo que uno se plantea como reto secundario”.

 

      Los jugadores tienen que adaptarse en este primer año en la categoría a muchos cambios, tras su salida de alevines, la nueva disciplina infantil requiere otro tipo de juego para el que los entrenadores tienen que estarlos acoplando, “hubo que enseñarles la técnica colectiva, eran jugadores con mucha calidad individual, otros nuevos, que había que compenetrarlos  unos con otros. Pasa de una estructura de 15 ó 16 jugadores, a una estructura de 21 jugadores. Estamos en el camino, esto no se consigue en un solo año, porque además tienes que adaptarlos del fútbol siete al fútbol once, un trabajo que es duro y se ha conseguido”.

 

      La prueba está en la perfecta temporada que ha hecho la plantilla dirigida por el joven técnico, con unos números envidiables para cualquier equipo de base, “en toda la temporada solo cosechamos una derrota contra el Casa Pastores y dos empates, uno con el Agüimes y en la primera vuelta con el Casa Pastores, lo demás todo victorias.”  Como premio a los jugadores, hoy miércoles acaban los entrenamientos de esta temporada, “la Federación ha tomado la decisión extraoficialmente por lo pronto, todavía no es oficial, de que solo competirán en la Liga de Campeones, los Infantiles “A” de cada equipo, a partir de ahí, nuestra temporada ya termina y ahora solo toca empezar a mirar ya de cara al futuro”.

 

      Este futuro del que el entrenador nos habla, está aún por definir, pero como todos los técnicos, cada cual tiene sus preferencias en cuanto a colores y categorías, “la temporada que viene todavía no se sabe, está todo un poquito en el aire y supongo que en esta semana se empezará a valorar lo que va a pasar. Yo les he hecho saber cual sería mi intención, nunca se sabe, ahora empiezan los movimientos, los bailes. Mi intención siempre es escuchar primero al Vecindario, es mi casa. Mi predilección, un objetivo para crecer y porque creo que tengo que terminar un ciclo, sería coger este infantil un año más y acabar la etapa de infantiles con ellos, los he adaptado a fútbol once, estaría bien caminar  y acabar un ciclo con ellos, pero uno tiene que estar abierto a escuchar porque uno también quiere crecer”.

 

      A corto plazo, Manolo tiene las ideas muy claras y para su futuro un poco más lejano, parece que también las lleva encauzadas, “a largo plazo yo no puedo dejar de obviar que aunque soy entrenador, soy licenciado en Educación Física, soy profesional de la preparación física y quiero caminar por esas dos vertientes, la preparación y seguir entrenando que es lo que me gusta”.

 

      Haciendo balance de la temporada y recordando o eligiendo lo mejor que le ha sucedido en la misma, el mister, como la mayoría, se centra en sus jugadores, “lo mejor para mi ha sido el grupo, un grupo que está unido, en el que los que han venido nuevos se han complementado. No podemos obviar que el fútbol es competición, que aunque a estas edades no es lo más importante, hay que enseñarlos a saber competir, no ha ganar sino a saber ganar, es lo que yo diferencio de otros equipos. El equipo aún ganando por muchos goles, tiene que demostrar no hacerlo todo igual, sino otras alternativas, otro crecimiento futbolístico, que es lo que uno busca en los jugadores. A mi de nada me sirve haber quedado campeón este año, si alguno de estos jugadores no consigue llegar al fútbol profesional, sinceramente, es mi pensamiento”.

 

      En cuanto a la otra cara de la moneda, la que representa la cruz o el peor trago de la temporada, reconoce que es el que toca ahora, el de la despedida, el de los cambios en la aventura vivida a lo largo de esta temporada, “lo peor es ahora, que llega la hora de descartes, de movimientos de jugadores, unos que se quedan, otros que se van, se rompe un poco el grupo, pero bueno, el fútbol tiene eso y con eso se trabaja, es ley de vida”.




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