Pretendido por diversos
clubes europeos, finalmente recaló en las filas del Deportivo de la Coruña,
donde Fabricio, ha demostrado esta temporada una clase y una veteranía
inusual para sus 20 años de edad. La disciplina y la constancia, hace tiempo
que forman parte de sus virtudes, ayudándole éstas a deleitar los graderíos con
su buen hacer bajo los palos, como demostró en el magnífico partido que disputó
en el Estadio Municipal de Vecindario esta temporada, cuando se presentó con el
Deportivo “B”, para enfrentarse a sus antiguos colores blanquinegros, esta vez
en la 2ª División B. De aquel encuentro, que la U. D.
Vecindario ganó 2-0, allá por el mes de de Marzo (16-03-08), en la jornada 29,
Fabricio revivía emociones de antaño sobre el césped santaluceño, “fue muy
emocionante, es el campo donde me di a conocer, me alegro de que haya ganado el
Vecindario, porque uno siente los colores. Fue muy lindo ver antiguos
compañeros y sentir de nuevo esa afición”. Referente al traspaso desde el equipo de su
infancia, el Vecindario, al Deportivo, con el cambio de ciudad, tradiciones,
climatología, etc. que esto implica, el guardameta tiene las ideas muy claras
en cuanto a la faceta futbolística se refiere, “solo y exclusivamente pienso en
jugar al fútbol, y al más alto nivel, soy una esponja en cada entrenamiento, en
cada partido. Quiero progresar día a día, crecer como futbolista”. Sabedor de que el final de liga iba a
estar apretado para enganchar uno de los puestos de Liguilla de Ascenso a 2ª
División A, el meta canario comentaba en aquellas fechas, en las que llegaron a
Gran Canaria como líderes, “quedar primeros va a estar complicado, creo que
cumpliremos nuestro segundo objetivo, coger un puesto para entrar en la
Liguilla”. No se equivocó, porque finalmente, el filial del Deportivo, ha cogido la cuarta plaza in
extremis en la última jornada, a la que llegaron en la sexta posición. Ahora
les ha tocado la eliminatoria con el Écija, líder de su grupo, al que han
ganado los gallegos en este primer encuentro 1-0, el pasado 25 de Mayo. Habla de su sueño materializado esta
temporada, su debut en Primera División, oportunidad que le surgió a raíz de la
pelea entre los dos porteros del primer equipo del Deportivo de la Coruña, que
tras la sanción impuesta a éstos, permitía a Fabricio hacer realidad su ansiada
meta, “para mi fue un sueño cumplido, una gran alegría conseguirlo tan joven, con
veinte años, en una posición tan complicada. No me lo esperaba. Pena que
perdimos”. Augura al Vecindario un futuro lleno de
alegrías, coherente con sus afirmaciones y decidido a acabar su carrera en el
equipo que le vio nacer, “el año que viene podrían volver a disputar la fase de
ascenso y dentro de unos años volver a la Segunda División A. En esta categoría les costó adaptarse.
Dentro de muchos años quiero acabar mi carrera en el Vecindario”. El guardameta canario tiene muchos sueños
por cumplir, muchas metas por alcanzar, para conseguirlo, entrena al máximo
cada día dejándose la piel, que en el caso de la portería, además de ser en
sentido figurado, también es literal, “sueño con ser el mejor…sueño con ganar
algún título. Entreno al máximo, siempre he querido ser el mejor. Si no lo soy,
no será por falta de sacrificio”. Fabricio Agosto Ramírez, es un nombre que
ningún aficionado al fútbol debería olvidar, porque quizás en un tiempo no muy
lejano, la Selección Española se haga eco de que un meta canario ocupa la
portería de un equipo de Primera División, un portero que empezó soñando en un
humilde equipo gran canario, donde se forjó en su juventud para enfrentarse en
el futuro a la élite del fútbol internacional y convertirse así, en el referente
blanquinegro de aquel Club.