U. D. Lanzarote: Marino, Javi Jiménez (Adrián, min. 89), Coque, Juanma,
Dani Mayo, Pereira, Fredrik, Brenes, Óscar, Martín (Yeray, min. 59), Víctor
Ramos (Toñito, min. 83) y Aníbal Zurdo. U. D. Vecindario: Javi Muñoz, Marcos Matos, Nené (Paco, min. 81),
Dorta, Rubén López, A. Monteagudo, Vladimir, Conocchiari (Sani, min. 73), Rubén
Coméndez, Camacho y Raúl Borrero (Aróstegui, min.76). Goles: 1-0, min. 45: Víctor Ramos. 1-1, min. 52: Raúl Borrero. Árbitro: Julián García García (Colegio cántabro). Amonestó con
cartulina amarilla a los jugadores del Lanzarote: Óscar, Yeray, Fredrik,
Pereira y Javi Jiménez y a los jugadores del Vecindario: Raúl Borrero y Marcos
Matos. Incidencias: Encuentro disputado en la Ciudad Deportiva de
Lanzarote, ante unos 500 espectadores. La U. D. Vecindario se encontró en
Lanzarote con uno de los rivales más difíciles en el fútbol, el calor. Treinta
y ocho grados que marcaban los termómetros, hicieron mella en un juego que
hubiese tenido otra tónica. El Lanzarote, con un fútbol correoso, dispuso de
menos posesión y menos oportunidades que un Vecindario que tenía claro que iba
a la isla conejera a ganar. Ya en el minuto seis, los santaluceños
avisaban de sus intenciones con una clara ocasión que llegaba de las botas de
Rubén Coméndez. En una jugada al contraataque, el veterano jugador blanquinegro
estrellaba el esférico en el palo izquierdo de la meta protegida por Marino,
para aprovechar también el rechace de la madera y tras golpear de cabeza, esta
vez si, aunque in extremis, el guardameta local lograba sacar el balón que iba
a las mayas. Respondió el Lanzarote con dos ocasiones
de gol por parte de Óscar Martín. La primera, vaselina que marchó por encima
del larguero y la segunda tras recibir de espaldas a la defensa del Vecindario,
busca el mano a mano con Javi Muñoz, que gana el portero. La tercera del
Lanzarote fue la que abrió el marcador. Ya en el tiempo de descuento, una falta
que saca Fredrik, es rematada de cabeza por Víctor Ramos en el primer palo para
llegar al descanso con el 1-0. Ya en la reanudación, el Vecindario salió
a comerse el campo. Al poco de empezar, en el minuto siete, consiguió el empate
de fuerte disparo al borde del área por parte del delantero Raúl Borrero, que remató
el balón en la vertical del punto de penalti. Con el 1-1 en el marcador, el Vecindario
siguió buscando con ahínco la victoria, por lo que transcurrían los minutos
mayoritariamente en el terreno del Lanzarote. La contundente forma física de
los jugadores gran canarios forjada por el Preparador del equipo, Miguel Beas,
hacía mella en los conejeros, a los que la última media hora de partido se les
hizo más larga. El Lanzarote se quitaba el constante asedio de encima. Antes de
acabar, una ocasión de Aníbal muy floja que detuvo sin dificultades el meta
blanquinegro y un gol que se le anula a Alberto Monteagudo, alrededor del min.
41, por supuesto fuera de juego, tras haber rematado de cabeza un centro que
venía desde la izquierda, son el punto final de un encuentro que protagonizó el
calor.