El Benjamín “A” ha estado líder desde el
primer encuentro de liga hasta el último, pero el entrenador del equipo, de
veintisiete años, Abraham Hernández, tiene claras sus prioridades en esta categoría:
“yo a eso no le doy tanta importancia como padres o aficionados, para mi el
trabajo es otro, no solamente el resultado, ni el ganar partidos. Para mi hay
otros aspectos del fútbol en esta categoría, como la evolución técnica, los
primeros contactos con el tema táctico, la estrategia, el nivel educativo que
pueda tener el grupo o de comportamiento…” Habla humildemente de su labor cuando
comenta que, “el Club confeccionó un equipo que era difícil que no fuera
campeón o estuviera entre los tres primeros. Este equipo es de lo mejor que
puedes ver en la isla. Es un muy buen grupo”, y continúa diciendo lo cómodo que
ha sido para él impartir su doctrina, “al ser un conjunto con un nivel alto, es
más fácil que capten las cosas”. En el aspecto personal-deportivo de
Abraham, ha habido un cambio en cuanto a sus primeros años, “en general bien, un
amigo me recordaba el otro día, que hace unos años no iban tan bien las cosas y
ahora, parece que todo va sobre ruedas, tanto en el Benjamín como en el Juvenil”,
sobre lo que menciona: “estoy satisfecho con lo que hago, no me había propuesto
conseguir títulos”. Ahora, las metas más cercanas de Abraham, pasan por el
Vecindario, “a mi me gustaría seguir con el mismo equipo, el año que viene sería
el Alevín “B”. Hay muchas dudas en el Club en cuanto al futuro de todos, pero a
mí me gustaría seguir con el mismo grupo y no tendría ningún problema en seguir
año tras año con ellos. Este grupo creo que es de los más que tiene que cuidar
el Club. También los Infantiles “A” y “B”, me parecen muy buenos, pero el
Benjamín “A” creo que es de los que deberían cuidar”. Lo que comenzó siendo un hobby, hoy se ha
convertido en una prioridad de futuro, puesto que Abraham reconoce que, “me
gustaría ser entrenador profesional algún día. Ahora solo tengo el nivel uno,
estoy preparando el nivel dos y me gustaría seguir formándome, seguir
aprendiendo. No tengo ninguna prisa, pero me gustaría ser profesional”. El balance del técnico para esta
temporada que va acabando, en relación a la U. D. Vecindario es muy positivo,
“creo que en la base se ha trabajado bastante bien, en todos los equipos, que
es lo que yo más sigo. Salvando a la U. D. Las Palmas, no hay mejores
resultados que los de nuestra cantera. El primer equipo, considero que pasa más
por un año de transición, con algunos problemas extradeportivos que yo no
conozco de primera mano y no puedo opinar. Quizás la gente si está un poco
decepcionada con ellos porque se esperaban que al bajar de Segunda A, tenían
que volver a subir o a pelear por los puestos de ascenso. Pero como año de
transición creo que no ha sido malo”. Abraham es un auténtico aficionado al
fútbol y se le ve muchas veces en las tertulias sobre este deporte que se
suceden por los alrededores del Estadio Municipal de Vecindario. Sabedor de lo
dura que es la profesión que ha elegido, dice: “a los entrenadores de base no
se les reconoce el trabajo. En el caso del Juvenil Nacional, por ejemplo, juega
la Copa del Rey y quien sabe si puede ser hasta Campeón. El trabajo no es solo
de los que estamos ahí ahora, sino de seis, siete años atrás. Quizás, a esos
entrenadores nadie los recuerda. Los aficionados buscan demasiado el resultado
para valorarte el trabajo. Hay entrenadores de base que entrenan y trabajan
bien y no ganan un partido, sin embargo, eso no sirve, eso no le vale a mucha
gente”. Que el fútbol se ha convertido en un
negocio, es una idea clara de las tantas que Abraham acepta de este oficio,
pero que no le hace desganarse buscando su hueco, aprendiendo de los
profesionales que le rodean y de las tantas variantes, divisiones, resultados y
anécdotas que este deporte nos proporciona a diario. La constancia y la
paciencia son una de las mayores virtudes de quien pretende vivir de este
mundo. El entrenador del Vecindario, Abraham, ya se ha hecho con ellas.