U. D. Vecindario: Javi Muñoz, Marcos Matos, Dorta (c), Rubén López,
Rubén Coméndez (Abraham, min. 67), Monteagudo, Vladimir, Michel (Sani, min.
46), Camacho, Aróstegui (Poncho, min. 61) y Raúl Borrero. C. D. Lugo: Marcos, Moncho (Rubén Méndez, min. 81), Germán, Aira (c),
Costas, Garmendia (Manu, min. 61), Rubén Richard, Ciani (Mauro Poratti, min.
61), Losada y Sergio. Goles: 1-0, min. 17: Aróstegui, 2-0, min. 40: Aróstegui, 3-0, min.
47: Camacho (de penalti), 4-0, min. 66: Camacho, 5-0, min. 73: Abraham, 6-0,
min. 84: Poncho. Árbitro: Jose Luis Lesma López (Comité Madrileño). Mostró tarjetas
amarillas a los jugadores locales: Rubén Coméndez y Abraham. Por parte del
equipo visitante: Moncho, Ciani, Garmendia, Costas, Marcos y Germán. Incidencias: Unos 800 espectadores en el Estadio Municipal de
Vecindario.
El buen hacer que viene
demostrando el Vecindario bajo las ordenes en estos últimos meses, se vio en la
mañana de hoy recompensado con un magnífico encuentro, que fulminó a un Lugo
que no podía parar el brillante juego local. Si la primera parte fue espectacular y
puso los pelos de punta a un estadio que no paraba de disfrutar con el juego de
los canarios ante la contra que hacía ver la fuerza del Lugo, la segunda parte
era del dominio único y exclusivo de un Vecindario que se dedicó a practicar un
futbol exquisito de esos que hacen afición.
Los primeros minutos hacian bajar
la cabeza a los aficionados más futboleros, por la contundencia y calidad que
demostraba un Lugo bien plantado en el terreno de juego y con la única opción
de ganar si no quería desengancharse de los puestos de ascenso. Tras la
igualdad inicial, el Vecindario empezó a dejar ver lo que vino a posteriori,
empezando por un cabezazo de Raúl Borrero a la escuadra al que ya no llegaba el
portero del Lugo, Marcos, tras su estirada. Seguían profundizando los
blanquinegros por la banda derecha con Michel y por el centro con Vladimir y
Monteagudo. De nuevo, el cancerbero gallego detuvo un disparo de Michel. Fue entonces, en el minuto diecisiete cuando
apareció la majestuosidad de Juan Aróstegui, para resarcirse de las
innumerables lesiones que lo mantuvieron varios meses viendo entrenar a sus
compañeros. Un balón que remata de bolea a la media vuelta cerca del punto de
penalti, que fue imposible de parar y puede que incluso de ver para el joven
meta visitante. Tras el gol, los lucenses se vinieron arriba e intentaron
igualar el marcador mediante los ex jugadores de Primera División: Losada y
Garmendia y del ex del Vecindario: Ciani. A todas estas se dejaban ver por el
área gallega Camacho, Borrero y un Aróstegui que tuvo el segundo en sus botas
en un disparo seguido de varios rechaces al borde del área pequeña. Tanto
esfuerzo de los pupilos de Pacuco, que no paraban de entregarse, se canalizó
con el segundo gol tras una falta que saca Vladimir y que disimuladamente,
Aróstegui, bombeaba al segundo palo para marchar al descanso con el dos a cero. Michel, lesionado, dejaba su puesto a
Sani, que se entregó desde el primer minuto que disputó. El Lugo no sabía el
festival de goles que se le venía encima, empezando en el minuto 47 por un
penalti que le hacen a Borrero cuando se iba con un balón que le había pasado
Aróstegui, que se encargó de ejecutar Camacho. Este último, sería el
protagonista del 4-0 que marcó tras una jugada en la que insistió llevar a buen
puerto Sani. El Vecindario ocasionaba a la contra
continuas brechas en el Lugo, como los goles de Abraham y Poncho que habían
entrado al campo en el minuto 67 y 61 respectivamente. El gol de Abraham llegó
de un certero control y fuerte disparo raso al palo largo del portero y el de
Poncho de duro golpeo con rosca a la escuadra para el que no pudo hacer nada el
meta Marcos. Con este espectacular juego no será
difícil garantizarse la permanencia a lo largo de las cuatro jornadas que
restan de liga y que esperemos que se conviertan en doce puntos merecidos para
la impresionante segunda vuelta que ha hecho el Vecindario.