El comienzo de campaña no fue nada fácil
para un Juvenil que tenía que formarse, con canteranos que subían, y la otra
parte, con nuevas incorporaciones, con el añadido de tener que acoplar
jugadores a posiciones no habituales para ellos, para obtener mayor rivalidad
en los puestos, además de un equipo más compacto y sólido. El centrocampista
blanquinegro, comenta como fueron aquellos inicios, “tuvimos que adaptarnos jugadores a posiciones que no estábamos
acostumbrados a jugar y no ha habido refuerzos en el equipo, tan solo un
portero que tuvo que venir, los demás somos los que empezamos. El equipo se ha
compenetrado, porque vino gente de fuera. Al no jugar juntos desde otros años,
nos tuvimos que acoplar bastante y ha salido bien, con la pretemporada y el primer
mes de liga ya estábamos. Hemos trabajado bastante duro desde que empezamos”. Habla
además de la enseñanza y los buenos consejos del técnico Pepe Sánchez, del que
dice, “me encanta, es buen entrenador,
nunca me había entrenado y se mete en el papel de nosotros, es muy buen entrenador”. Una de las grandes alegrías de la
temporada, después de jugar con la Selección Canaria, fue la convocatoria para
la Selección Española Sub-19, en la que Mandi hizo historia en el fútbol
canario, debutando el 4 de Marzo, en el minuto 64 de un partido que los
enfrentó al combinado de Portugal, al que derrotaron 3-1, “el aviso me lo dio antes mi representante, después me lo dio el Club y
luego el Seleccionador. No me lo esperaba, salí de la Selección Canaria y nada,
quería seguir trabajando aquí y cuando me enteré…me ilusioné bastante. Fue una
experiencia muy bonita, inolvidable. Fui directamente a jugar el partido, no
tuve que entrenar. Estuve un día antes en Madrid con Sergio García, Gómez
Perlado y el Seleccionador, compartimos noche de hotel y al día siguiente
fuimos a la concentración vía Madrid – Málaga – Algeciras – Ceuta, donde
pasamos cuatro días. Con los compañeros y todo muy bien. Me ha abierto puertas,
también me abrió puertas para ir a la Selección el debut en Segunda B, al igual
que la Selección Canaria. La buena temporada que estaba haciendo también
influyó”. Otra de las cotas más altas escaladas por
el joven canterano blanquinegro, es el debut en la Segunda División B, bajo las
órdenes de Pacuco Rosales, con el Primer Equipo del Vecindario, partido éste
que Mandi vivió con intensidad, “montón
de nervios, pero más o menos bien, debuté aquí con el Alcorcón y en Madrid
jugué con el Leganés algunos minutos, fueron las dos veces que fui convocado”.
Al poco de empezar con este buen pie su andadura en el fútbol profesional,
Mandi deja de entrenar con el Primer Equipo, acto que hoy por hoy reconsidera, “ahora me arrepiento de haber dejado de entrenar con
el Segunda B, pero lo hecho, hecho está y ya no hay vuelta atrás. Si este año
cuentan conmigo, me encantaría retomar los entrenamientos”. Ahora tiene entre manos, junto a sus
compañeros del Juvenil “A”, marcar el fútbol canario y nacional con el nombre
de la U. D. Vecindario. Están en cuartos de final de la Copa de Su Majestad El
Rey y ya han dejado en la cuneta en octavos, al todopoderoso Real Betis
Balompié, “yo nunca había vivido esto, me
encantó, estaba bastante metido en el partido de casa como en el de fuera. En
el de fuera me despisté un poquillo en la segunda parte. Los compañeros y
todos, estuvimos bien arropados por los padres que estaban en la grada. Le
jugamos cara a cara a un equipo que tiene más prestigio que el Vecindario, pero
nosotros con humildad y trabajo le supimos ganar”. Este domingo reciben al Rayo Vallecano
en el encuentro de vuelta de cuartos de final. En el primer duelo, disputado en
Madrid el pasado domingo día uno, perdieron por 2-0, pero los santaluceños
están convencidos de desbancar a los vallecanos en el Municipal de Vecindario, “perdimos allí, pero nos deberíamos de haber
llevado un golito, porque en los primeros minutos los que estábamos dominando
éramos nosotros, tuvimos las primeras ocasiones claras y al final nada, nos
llevamos un jarro de agua fría, venir aquí con dos goles es complicado. Nosotros
estamos pensando en pasar, ganarle al Rayo y a ver lo que nos espera después”.
Para eso han estado esta semana al máximo con la preparación específica para
jugarle al equipo vallecano, “lo estamos
planeando sin defender nada, porque tenemos que ganar el partido, con mucha
fuerza y bastantes movimientos y estar tácticamente bien situados en el campo,
a raíz de eso a ver si ganamos”. Tiene por delante el futuro en sus manos,
acaba su andadura juvenil este año y comienza una nueva etapa para él en este difícil
y competitivo mundo del fútbol, donde a Mandi lo han tanteado este año las
canteras de importantes clubes de Primera División, pero es prudente y espera a
ver los acontecimientos que están por llegar, “hay que ver lo que pasa por fuera, si se mueven equipos por mi, porque
las ofertas siempre están, pero ninguno se lanza a la piscina. A ver si me
cogen, esperando estoy, si no sigo en el Vecindario. Yo lo que quiero es
formarme como futbolista, si me tengo que quedar un año aquí para forjarme más
y tener que salir el año que viene, me quedaré, pero si me ofrecen algo fuera y
es bueno, pues marcho”. Con las ideas claras, tiene un sueño enfilado que
le impulsa a darlo todo por este deporte y a emigrar si se diese el caso, “mi meta es llegar a Primera División, por
lo que preferiría la cantera de un Primera División. Quiero llegar lo más alto
en el fútbol, si tengo que marcharme para intentar lograrlo, pues me tendré que
marchar”. Este cargado año de sueños para el
jugador gran canario, le trae como mejores recuerdos: “la convocatoria de las Selecciones Española y Canaria, el debut en
Segunda B y los goles que le hemos metido con el Juvenil a los equipos
importantes”. Aunque se queda con la realidad de una decisión que ahora
sabe que no fue acertada, “lo peor que me
ha pasado este año es irme del Segunda B, es la peor decisión”. En esta
baraja del fútbol, el rectificar es de sabios y si se hace a tiempo puede
incluso convertirse en una virtud. Mandi ha ejercitado una campaña impecable en
la que solo ha habido el punto negro de esa mala decisión que el joven
canterano ha reconocido tarde pero a tiempo. Tiene mucho juego por delante para
llenarse de humildad y llegar a lo más alto. La condición física y la fuerza
por bandera, y una técnica más pulida cada día, pueden conjugar con la
disciplina y la constancia para crear de esta
joven promesa del fútbol español, un profesional.