01-07-08 PAQUITO DOMÍNGUEZ: “Lo más que me gustaría a mi es volver a ver al equipo en Segunda, porque aquello fue muy bonito”

“Estoy en la caseta repartiendo la ropa y le doy ánimo a los chicos, les animo a ganar, me gusta formar parte de esto”

01-07-08  PAQUITO DOMÍNGUEZ: “Lo más que me gustaría a mi es volver a ver al equipo en Segunda, porque aquello fue muy bonito”

 

       El veterano utillero del Primer Equipo de la U. D. Vecindario, Francisco Domínguez “Paquito”, comenzó desde muy joven, a la edad de 12 años, a jugar al fútbol en los equipos de la zona, el Juan Grande, el Castillo, el Bolaño Morales (actual Cerruda).  Jugó de exterior izquierdo, en el centro del campo o de lateral izqdo., ya que su condición de ambidiestro (manejaba bien las dos piernas), le acercó más a la banda izquierda. Acabó a los 23 años de practicar este deporte, que más tarde retomaría en veteranos, donde jugó en diferentes equipos de empresas del sureste.

 

      Formó su propio equipo de veteranos, el Casa Pastores, del que recuerda, “lo formé por mi cuenta, un equipo de aquí, del barrio, teníamos gente muy famosa de la zona, como Camilo Sánchez, el Alcalde, el pobre ya fallecido, Marcial Franco, Pedro Morales, Antonio Mederos…actualmente el Casa Pastores sigue con la cadena, pero de nada que yo me retiré, desapareció el equipo de veteranos y nadie ha querido llevarlo”. Estuvo tres años en la Directiva del Casa Pastores, como Vicepresidente, al poco de dejar el veterano, “ahí me quemé demasiado, tuve que estar con las empresas reuniendo dinero, equipajes, balones para toda la cadena, tuve que dejarlo”.   

 

      Paquito, reconoce su pasión por el deporte rey, “la afición mía es el fútbol, tanto seguirlo por televisión, como verlos jugar. Sean juveniles, cadetes…lo que me gusta a mi es el fútbol. Eso es lo principal”. Casado y con dos hijos, Ani y Fran, familia de la que habla con muchísimo orgullo, reconoce que en casa, su mujer, es una auténtica fanática del Vecindario, “si Juan Carlos es el número uno, mi mujer es la número dos. Ana Rosa va siempre al campo con la peña a animar al equipo”.

 

      Con cincuenta y nueve años de edad, lleva ocho en el Vecindario, Club en el que comenzó por casualidad, “mi hijo se vino a jugar a la cadena del Vecindario, yo seguía al chiquillo, en los partidos, los entrenamientos. Un día su entrenador hizo una reunión a ver si algún padre quería meterse de delegado con él porque no tenía. Estaba el solo. Estuve tres años y pico de  delegado con él. Un día me llamó el Presidente desde Madrid, donde se encontraba viendo al primer equipo. Me dijo que si quería estar en el equipo grande, que iba a estar mucho mejor y que ganaría un dinerillo, le dije que no había que hablar más de eso, que me pasaba al equipo grande. Entre una cosa y otra, llevo ocho años aquí. De delegado en la cadena y de encargado de la ropa y utillero con el grande”.   

 

      Ha viajado en todos los partidos con la primera plantilla del Vecindario, salvo de la mitad de esta temporada en adelante, que viaja un encuentro Paquito y uno el otro utillero, Antonio Álamo. Se ha recorrido toda la Península, en las diferentes campañas del equipo, y ha estado en una multitud de estadios de fútbol. Tiene muchísimas anécdotas, entre las que destaca la siguiente: “El estadio que me ha dejado un poquillo más de recuerdo es el de Valladolid, el año pasado, porque un jugador me pidió otras botas cuando llevábamos quince minutos del primer tiempo y tuve que ir a buscarlas al vestuario. Salí corriendo muy rápido y el público al verlo, se levantó en pie a aplaudirme. Todo el mundo se levantó. Me dejaron con la boca abierta ese día”.

 

      Por sus manos han pasado las botas de muchísimos jugadores profesionales, ha visto desfilar a veteranos y canteranos, gente que se ha consagrado y otros que enfilaban la recta final de su carrera, tiene recuerdos de todos ellos, porque con todos ellos se ha llevado bien. Cuenta una broma que hacía con los dos jugadores que más años han estado cerca de él y a los que Paquito les tiene un afecto especial, “Dorta lleva muchos años aquí, me parece que cuatro o cinco temporadas. También Santi Lampón. Ellos dos me decían que el día que yo me retirara, cogerían mi puesto aquí, tanto uno como otro. Yo les decía: Dorta, Lampón vino una temporada antes que tú, le tocaría a Lampón, y bromeábamos. Con todos me he llevado bien, hasta el compañero Xisco que estuvo el año pasado aquí, esta temporada que vino el Deportivo “B”, me mandó hasta una camiseta, con la que el está jugando en Primera División, con el Deportivo de la Coruña. De todos tengo muy buenos recuerdos”.

 

      En cuanto a los entrenadores es sabedor de que los cambios suelen ser más frecuentes y más rápido si los resultados no acompañan, “los entrenadores van cambiando. He tenido entrenadores que son caprichosos, pero porque te exija una cosa o lo que sea, por eso no va a ser malo, porque unos exigen más que otros. Ahí tenemos a Castro Santos que me pedía balones que vamos. Si había cincuenta balones, había que sacar los cincuenta balones para un entrenamiento. Algunas veces hasta 60. Muchos recuerdos así, que son cosas bonitas. Con todo el mundo me he llevado bien”.

 

      Está contento con su labor y con poder formar parte de un equipo tan importante en España como es el Vecindario y todo lo que lo rodea, por lo que comenta, “a mi me gustaría seguir hasta que uno no  pudiera”. Paquito aparcó hace unos años su empresa de más de dieciocho años de antigüedad para dedicarse por entero al equipo santaluceño que tan dentro lleva. Reconoce que le daba mucho más su negocio que el fútbol, pero menciona, “yo disfruto mucho más con esto, yo estoy en la caseta repartiendo la ropa y le doy ánimo a los chicos, les animo a ganar, me gusta formar parte de esto. Si tengo que volver a lo otro, tampoco se me caen los anillos”.

 

      Para la próxima campaña, como en todos los equipos llena de incertidumbre, el veterano utillero, tiene unas premisas muy claras y una ilusión de la que no quiere desprenderse, “si el equipo trabaja bien y hace una buena pretemporada, con la ayuda de todo el mundo, podría hacer una buena campaña. Lo más que me gustaría a mi es volver a ver a este equipo en Segunda, porque aquello fue muy bonito, el ascenso que tuvimos contra Cartagena y Alicante, eso fue lo más bonito de todo. Lo mejor que se ha vivido aquí es eso. Lo peor ha sido la desilusión cuando el equipo bajó de 2ª B a 3ª División. Fue duro, pero tuvimos la suerte de que en la siguiente temporada volvimos a la 2ª B, las crítcas y demás de la afición fueron muy duras, pero el equipo volvió en el mismo año a Segunda División B”.

 

      La humildad de Paquito refleja la propia de un Club lleno de ambiciones y ganas de hacer de nuevo historia en el fútbol español. La esperanza del utillero por el regreso a la Segunda División, la misma de una afición sabedora de que el equipo peleará de nuevo por los puestos de cabeza. La inigualable marca de saber estar y veteranía que transmite “el viejo”, como le llaman cariñosamente muchos de los jugadores de la plantilla, hacen que su experta presencia y comentarios sean una acompasada compañía para el equipo.




© Unión Deportiva Vecindario. 2010