El joven jugador de Mogán, Alex Cruz, no
tiene sino palabras de agradecimiento para las personas que han hecho posible
un paso tan importante en su carrera, como entrenar en el primer equipo del
Vecindario, de Segunda División B, “estoy
muy agradecido a Carlos Marín. Tengo mucho que agradecerle a Carlos Marín,
aunque no se porque con la buena temporada que han hecho todas las cadenas, ha
decidido marcharse. También a Pacuco, que he visto en la prensa, que parece,
que también se va. Estoy muy agradecido de haber tenido esa oportunidad ahí y
que todo el mundo haya confiado en mi”. Hay una gran diferencia intermedia en el
salto que ha dado Alex, del Juvenil Nacional a un Segunda B, como el del Vecindario. Con la
personalidad de un jugador veterano y la entrega y las ganas que aportan su
juventud, se ganó el merecido respeto que le tienen cada uno de los
profesionales con los que entrena, “la diferencia
se nota, porque estás compitiendo con jugadores que se ganan ahí el pan de cada
día y la presión es otra, no es lo mismo que con los juveniles, tienes que
tomártelo mucho más en serio, no relajarte en ningún momento. Esa es la vida
del futbolista, no queda otra”. En la primera plantilla blanquinegra
entrenaba como uno más, siendo una auténtica esponja en todo lo que allí
acontecía, sin arrugarse ante nada, ya podía ser más duro el trabajo o las
entradas de sus compañeros, el canterano siempre lo ha dado todo, “he intentado aprender todo lo posible de
los jugadores del primer equipo y la verdad que me han aconsejado en muchas
cosas, muchos movimientos dentro del campo. A nivel físico he mejorado
bastante, porque es otra preparación, mucho más gimnasio, muchas más horas de
entrenamiento y se nota”. Habla de la plantilla del primer equipo con
cariño, agradecido por todo lo que le han aportado en este difícil mundo del
fútbol, “siempre competían, pero hacia
ellos solo tengo palabras de agradecimiento, tanto dentro como fuera del campo”. Pacuco Rosales lo llamó para que debutase
en la 2ª B en el último partido de liga que se jugaba en casa contra el Marino
de Luanco, pero a Alex le coincidía a continuación, en el mismo terreno, el Juvenil
Nacional en el inicio de su andadura en la Copa del Rey; difícil elección, “creo que la decisión de jugar con el
juvenil fue la acertada, era más importante lo que se estaba jugando y lo que
se está jugando. Todavía tengo diecisiete años, y gracias a Dios, estoy
teniendo la oportunidad de estar entrenando y jugando a este nivel y todavía
creo que me quedan años de fútbol. Considero que hay que seguir trabajando para
que sigan dándome estas oportunidades”. En el juvenil ha sido uno de los pilares
del once titular de Pepe Sánchez Han cosechado una temporada impecable donde
han deleitado con su fútbol a una afición que se desvive en elogios para las jóvenes
promesas, que se han ganado a pulso el respeto de todos sus rivales, “los resultados lo han dicho, en liga han
sido bastante positivos, Subcampeones, imbatidos en casa, pocos goles
recibidos, creo que el balance de la temporada ha sido muy positivo”. Ahora, está escribiendo junto con sus
compañeros, una de las páginas de oro de la U. D. Vecindario. Llegaron el
domingo de madrugada de dejar en la cuneta al todopoderoso Real Betis Balompié,
y ya encaran este domingo otro trepidante duelo que les enfrentará al Rayo
Vallecano, “el primer partido, no solo
yo, sino todo el equipo se notó bastante nervioso, pero ya luego se han ido
quitando los nervios y se notó en la segunda parte de este primer partido
contra el Betis y en el partido de vuelta, en el que se pudo ya desplegar mejor
juego”. El sábado pasado, vivió una auténtica
concentración deportiva con sus compañeros de equipo, en Sevilla, parte de la
formación que les quiere inculcar a todos su entrenador, Pepe Sánchez, que
tiene claro que lo que desea es forjar profesionales, “con la selección si había vivido unas cuantas concentraciones y la
verdad que son unas experiencias bonitas. Fuimos todos, los que estaban
lesionados, los que no terminaron la temporada con nosotros…fue como un premio
a toda la temporada, los que no jugaban, estaban en la grada animando y la
verdad que bienísimo”. El sorteo del martes en la R. F. E. F.
(Real Federación Española de Fútbol), emparejaba al juvenil blanquinegro con el
Rayo Vallecano, pero para Alex no supone ningún problema, todo lo contrario, “nosotros hacíamos el tanteo, ellos ya nos
echaron un año de la Copa, otro nosotros y así mediremos fuerzas y desempataremos”.
El canterano está muy seguro de su equipo y de lo que les espera para sacar
esta eliminatoria adelante, “el equipo
está superconfiado de que esta vez podemos pasar, estamos, pero que muy
confiados, aunque con cierta cautela, no vamos a ir, como se suele decir, de
crecidos. Yo al equipo lo encuentro muy bien para pasar la eliminatoria. Ya es
un premio estar entre los ocho mejores de España, pero yo creo que todavía se
pueden conseguir más cosas, nunca hay que dejar de intentarlo”. El primer
enfrentamiento es este domingo en Vallecas y luego el próximo en casa, al revés
de lo que sucediera contra el Betis, “si
antes el objetivo era que no nos marcaran en casa y marcar un gol fuera, ahora
es igual, el objetivo es el mismo, marcar un gol fuera y no encajar ninguno y
luego en casa terminar de hacer el trabajo que se haga allá”. Ha sido una temporada dura para Alex
Cruz, en cuanto a entrenamientos se refiere, con cinco sesiones matinales con
el primer equipo del Vecindario y otras tantas en la tarde con el Juvenil “A”,
pero las ganas de aprender y la juventud pueden con todo, “cargado gracias a las sesiones de talasoterapia, no es la palabra,
sino con molestias, más bien articulares, pero creo que para el partido del
domingo se podrá estar bien ya. Como mucho son cinco partidos más”. Sabe cual son los colores que desea seguir
vistiendo y el deseo de que se repita una temporada como esta para él, a la que
se le pueda sumar otro pasito más, “de
momento pienso seguir aquí y espero que me sigan dando las oportunidades que me
han dado este año, si sigo trabajando como lo he hecho, imagino que podré
seguir teniéndolas. Me gustaría que se repitiera un año como este, entrenar con
el primer equipo, llegar lo más lejos posible con el juvenil y si fuese posible,
debutar en Segunda B”. Tiene claro lo que desea para su futuro y por el
lucha cada día en los entrenamientos, “lo
que todo futbolista piensa, llegar lo más alto posible e intentar vivir de
esto, de momento estamos aquí para eso. Yo por lo menos lo estoy intentando,
esa es mi meta por ahora y vamos a ver si se puede conseguir con el trabajo y
el sacrificio del día a día. Pienso que podría conseguirse”.